Pintura para canchas deportivas: qué necesita una superficie de juego que una pintura normal no da
Pintar una cancha no es lo mismo que pintar un muro. La superficie de juego recibe abrasión constante por el calzado deportivo, impacto de pelotas, arrastre de jugadores y exposición permanente a la intemperie sin posibilidad de protegerla. Una pintura convencional se desgasta en semanas. Un recubrimiento formulado para uso deportivo está diseñado para mantener el color, la textura y las propiedades de juego durante años, sobre carpeta asfáltica o de concreto hidráulico.
Normal o texturizado: la diferencia la decide el tipo de deporte
Guardquim Sport Color Normal tiene acabado liso y es la opción para canchas donde se busca bote rápido: tenis de superficie rápida, frontón y canchas multiuso. Guardquim Sport Color Texturizado incorpora una textura antiderrapante que enlentece el bote de la pelota y aumenta el agarre del calzado, lo que lo hace el estándar para canchas de tenis de tierra batida simulada y deportes donde la tracción del pie sobre la superficie es crítica. Ambos se presentan en colores oficiales —rojo, verde, blanco y azul— en presentaciones desde bote de 4 litros hasta tambo de 200 litros para proyectos de construcción o mantenimiento a gran escala.
Sistema completo: base, nivelación y acabado
El color final es solo la última capa. Una cancha bien construida empieza por una carpeta asfáltica estable y una superficie nivelada. Guardquim Sport Emulsión Aglutinante es la emulsión asfáltica para construir o reparar la carpeta base, compatible con agregados pétreos húmedos o secos. Guardquim Sport Topcoat nivela irregularidades de la carpeta asfáltica antes del acabado de color, eliminando huecos y desniveles que afectarían el bote y la vida útil del recubrimiento final.
Para albercas y superficies en contacto con agua
Guardquim Sport Alberca es el único producto de la línea formulado a base de hule clorado —no acrílico— para superficies en inmersión continua. Resiste el cloro, los tratamientos de desinfección y los ambientes salinos, y funciona también como recubrimiento anticorrosivo para superficies metálicas o de concreto expuestas permanentemente al agua. Su uso va más allá de las albercas: fuentes, espejos de agua, tanques y cualquier estructura que necesite impermeabilización decorativa en contacto directo con agua.